La preocupación por el aumento de las tarifas de gas y electricidad sigue creciendo entre los vecinos de Salta. En las últimas semanas, numerosos usuarios manifestaron su malestar tras recibir boletas con incrementos que, en algunos casos, duplican o incluso triplican los valores pagados meses atrás.
El impacto se siente especialmente en hogares de clase media, jubilados y pequeños comerciantes, quienes aseguran que el costo de los servicios se volvió “imposible de sostener”.
Reclamos por boletas “impagables”
Vecinos de distintos barrios salteños expresaron su enojo en redes sociales y medios locales luego de recibir facturas con fuertes aumentos tanto en energía eléctrica como en gas.
Muchos usuarios aseguran que, pese a reducir el consumo, los montos continúan llegando con subas considerables. La situación generó largas filas de consultas y reclamos en oficinas de atención al cliente durante los últimos días.
“Antes pagábamos una cosa y ahora las boletas llegan con números que no podemos afrontar”, expresó una comerciante de la zona sur capitalina.
Comercios y pymes, entre los más afectados
El incremento tarifario también golpea a pequeños negocios y emprendimientos locales. Panaderías, kioscos, almacenes y locales gastronómicos advirtieron que los costos fijos aumentaron fuertemente y que muchas veces deben trasladar parte de esos gastos a los precios finales.
Desde el sector comercial reconocen que la situación complica aún más un escenario económico ya afectado por la caída del consumo y la inflación.
Preocupación por el invierno
Con la llegada de las bajas temperaturas, crece además la incertidumbre sobre el impacto que tendrán las próximas facturas de gas. Muchas familias temen no poder afrontar los costos de calefacción durante los meses más fríos del año.
En barrios populares y zonas periféricas, algunos vecinos aseguran que comenzaron a restringir el uso de calefactores y electrodomésticos para intentar reducir gastos.
Piden medidas y revisiones tarifarias
Distintos sectores sociales y organizaciones de consumidores solicitaron revisiones en los esquemas tarifarios y mayores controles sobre las subas aplicadas en los servicios públicos.
Mientras tanto, el malestar continúa creciendo entre los salteños, en un contexto económico donde cada aumento impacta directamente en el bolsillo de miles de familias.
