Las panaderías de Salta atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años. El fuerte aumento de la harina, el gas, la luz y otros insumos básicos comenzó a golpear con fuerza al sector, mientras que la caída del consumo complica aún más la situación de los comercios barriales.
Panaderos salteños aseguran que cada semana deben remarcar precios para intentar sostener la actividad, aunque reconocen que muchos clientes dejaron de comprar la misma cantidad de pan y productos de panificación que meses atrás.
“Ya no se vende como antes”
Desde el sector advierten que las ventas bajaron considerablemente y que algunas panaderías incluso tuvieron que reducir personal o modificar horarios para intentar sostenerse. Según referentes de la actividad, el escenario actual recuerda a los peores momentos de crisis económica registrados en años anteriores.
En distintos barrios de la capital salteña, vecinos reconocen que el precio del pan cambió drásticamente en pocos meses y que hoy muchas familias compran únicamente lo indispensable.
El aumento de la harina y el gas golpea al sector
Uno de los principales problemas es el incremento constante en el valor de la harina. En las últimas semanas, la bolsa de 25 kilos registró aumentos superiores al 10%, generando un nuevo impacto en toda la cadena panadera.
A esto se suman las subas en las tarifas de gas y electricidad, fundamentales para el funcionamiento diario de hornos y maquinarias. Comerciantes aseguran que mantener abiertas las panaderías se volvió cada vez más costoso y difícil.
Precios sin referencia y diferencias entre barrios
Actualmente, el precio del kilo de pan puede variar notablemente según la zona y el tipo de panadería. Algunos comercios venden el kilo entre $2.500 y $4.000, mientras que productos como facturas y especialidades también sufrieron importantes aumentos.
La falta de precios de referencia genera incertidumbre tanto en comerciantes como en consumidores, en un contexto donde cada comercio intenta adaptarse a sus propios costos operativos.
Temor por cierres y pérdida de empleos
El panorama genera preocupación entre trabajadores y dueños de panaderías, quienes advierten que muchas pequeñas empresas familiares ya trabajan con márgenes mínimos o directamente con deudas acumuladas.
Desde el sector sostienen que si continúan los aumentos y no mejora el consumo, podrían producirse más cierres y pérdidas de puestos de trabajo durante los próximos meses.
